El otoño empieza a hacerse patente y, poco a poco los días se van haciendo más grises y fríos. Y es precisamente esta bajada de temperaturas la que va afectando de manera silenciosa a nuestra piel, deteriorando su salud y haciendo que se muestre seca, ajada, apagada y con rojeces.
Por eso desde Estación 7 queremos recomendarte algunas soluciones para preparar a tu piel antes que llegue el invierno y que estés preparada
Limpiadores en crema y suaves
Es normal que vayamos modificando nuestra rutina facial a medida que cambian las estaciones, en verano solemos tener otras rutinas, más secantes, hidratación liviana, etc. Cuando llega el otoño-invierno tenemos que adaptar esta rutina.
El frío y el viento resecan nuestra piel, por eso te recomendamos que tu limpieza facial conste de leches limpiadoras o aceites (cuidado las pieles grasas).
Las leches limpiadoras y los aceites, remueven el maquillaje sin arrasar con nuestra dermis, y muchas de ellas son humectantes, es decir que dejan la piel humectada y sin esa fea sensación de tirantez.
Brumas y tónicos

Este paso, también lo hacemos en primavera-verano, pero en otoño (por el frío) las brumas alivian la resequedad de nuestra piel y le devuelven, por así decirlo, “la vida”.
Es importante tener una bruma facial para complementar la hidratación de la piel.
No dejes de exfoliar la piel
1 vez cada 15 días, dependiendo de las necesidades de tu piel. Exfoliar ayuda a eliminar las células muertas de tu piel y ayuda a regenerarla mecánicamente, desde fuera.
Busca exfoliantes suaves que dejen tu piel como el terciopelo pero que a su vez no la dejen irritada ni tirante.

No olvides el protector solar
Aun en invierno, el protector solar es muy importante durante todo el año. Pensamos que lo es solo en verano, pero para evitar el envejecimiento prematuro de la piel y las manchas solares, el protector solar tendrá que ser parte de tu rutina de cuidado facial SIEMPRE.
Hidratación a medida
